La defensa de los derechos no es ni podemos dejar que sea delito,
es un clarificador artículo de Gloria Rekarte y Uxue Sancho (del movimiento pro amnistía de Nafarroa) publicado en GARA el 8 de noviembre de 2001.
Gloria Rekarte y Uxue Sancho * Del movimiento pro amnistía
de Nafarroa
La defensa
de los derechos no es ni podemos dejar que sea delito
La visita del príncipe de España a Euskal Herria, a Nafarroa, viene precedida de una oleada de detenciones, algo que Franco convirtió en tradición: para contar con un coro perfecto de aclamaciones y vítores en sus paseos era necesario neutralizar y anular a todos aquellos que le señalaran como el usurpador de un gobierno que había sido elegido democráticamente.
La necesidad que hoy siente el Gobierno español de neutralizar y anular al movimiento pro amnistía trasciende por supuesto el marco de esta visita y se sitúa mucho más atrás, en el mismo momento en el que hace 25 años nace Gestoras pro Amnistía, un organismo que muy pronto se convierte en el mayor referente de la lucha antirrepresiva en Euskal Herria. La denuncia de la represión en sus diferentes expresiones, detenciones, incomunicación, ocupación policial, tortura; la denuncia de las condiciones de vida de las presas y presos políticos vascos, el impulso de las movilizaciones en defensa de sus derechos, de los de sus familiares, la labor informativa con la que la sociedad pueda hacer frente a la cuidadosa desinformación que elaboran los medios; la interpelación política y social ante cada nueva agresión a la ciudadanía vasca, y, sobre todo, la clara apuesta del organismo por la erradicación definitiva del sufrimiento y la exigencia de que se abra un proceso democrático que permita la solución de un conflicto han hecho siempre que este organismo fuera un objetivo a eliminar. Y estaba claro que en el diseño de los ataques a Euskal Herria este movimiento iba a ocupar un lugar importante.
Este nuevo golpe a Euskal Herria venía ya anunciado desde mucho tiempo atrás. Pero se equivocan, y en su propio perjuicio además, quienes piensan que el golpe afecta únicamente a los 13 detenidos en particular y al organismo en general. Ha sido un golpe a la sociedad vasca en su totalidad. La triste y manoseada excusa de mantenimiento y sustento de las acciones de ETA dado a la operación es, por encima de todo, un fraude a la sociedad vasca, a quien se intenta hacer pensar que es lucha antiterrorista lo que sólo es déficit democrático, un déficit que aumenta peligrosamente con cada uno de los ataques a Euskal Herria y que la propia sociedad vasca debe detener.
A pesar de saber que iba a ser duramente golpeado, el movimiento pro amnistía ha seguido trabajando, consciente por encima de cualquier amenaza de la absoluta legitimidad de su labor, de sus denuncias y de sus reivindicaciones, de que la defensa de los derechos ni es ni podemos dejar que sea delito. Cuando la sociedad vasca diga que no quiere saber lo que ocurre durante la incomunicación de los ciudadanos y ciudadanas detenidas, que no quiere saber lo que ocurre en el interior de las cárceles con los prisioneros y prisioneras vascas; cuando diga que por el hecho de serlo, los presos y presas vascas no tienen derechos y que tampoco los tienen sus familiares; cuando la sociedad vasca grite que renuncia a sus propios derechos fundamentales, cuando diga que aplaude la tortura, el movimiento pro amnistía habrá perdido su razón de ser. Mientras tanto, continuará trabajando como lo ha hecho hasta ahora. Continuará con la denuncia de la represión que sufre nuestro pueblo, con la denuncia de la tortura, defendiendo los derechos de los prisioneros vascos y de sus familiares, reclamando su repatriación, apoyándoles económicamente a ellos y a sus familiares, prestándoles la asistencia jurídica y médica que por derecho les corresponde, el único entramado que es peligroso para los gobiernos español y francés: el del conjunto de la sociedad vasca activa, consciente y comprometida. Y con el conjunto de esa sociedad, seguirá exigiendo una solución democrática al conflicto.
No podemos terminar sin mandar a nuestros compañeros detenidos y encarcelados un fuerte y cálido abrazo. Maite, Ainhoa, Josu, Julen Zelarain, Julen Larrinaga, Aratz, Gorka, Jon, Iker, Jagoba, Madari, no vamos a dejar ni que nos silencien ni que nos desaparezcan. Amnistiaren bidean jarraituko dugu aurrera! *
![]() |